martes, 16 de febrero de 2010

MAESTRO TELLAGORRI, ISRA, CHARNE… HE AQUÍ MI OPINION SOBRE LA GRAN CUESTION. MONARQUÍA O REPUBLICA

De todas las solemnes mentecateces que constituyen el corpus filosófico hispano, la más repetida, la menos explicada, y por supuesto, la menos entendida, es aquella que reza que ESPAÑA NO ES MONARQUICA, SINO JUANCARLISTA. Esto, salvadas las distancias (que no son tantas), es como decir que fulano no es del Madrid, sino de Raúl. Esto, como entiende cualquiera, es coger el rábano por las hojas, o confundir los cojones con comer trigo.
España no es ni monarquica, ni republicana, ni juancarlista, ni azañista ni nada que se le asemeje. España, como mucho, se adhiere entusiasta al bando de quien le promete vivir lo suficientemente bien, trabajando lo suficientemente poco (o nada según doctrina muy asentada de Gredos al meridión), y en la medida de lo posible metiendo el dedo en el ojo del projimo hasta que llore. O se le caiga el ojo al suelo, que tambien mola lo suyo.
España, históricamente, se aviene muy mal con lo civil (salvo con la Guardia Civil, pero esto es por un natural respeto a los bigotes y las armas largas). En general, España no se comporta normalmente más que cuando se le chulea, que es casi siempre, cuando se le mangonea, que es siempre, o cuando se le putea, siempre que sea por su bien y lo digan El Pais y la SER
Cuando Franco se dio cuenta que su reino era de este mundo quiso nombrar sucesor. Franco tenía voz de pito, pero ni un pelo de tonto, y vino a entender que, al final, esta España indisciplinada y cabrona le iba a acabar aborreciendo. Y maquinó una venganza fía, anticipativa, galaica. “Nombremos un sucesor, a título de Rey, lo suficientemente lerdo como para que los españoles se lo tomen en serio”. Y nombró sucesor, a título de Rey, a Juan Carlos de Borbón.. Los españoles, que tendían a tomarse muy en serio las indicaciones del Generalísimo, jalearon el hallazgo. Dio sello de lacre a la alianza otra memez histórica: la de Tarancón el dia de la coronación: “Sed Rey de todos los españoles”. Si se dejan, podría haber añadido su eminencia, puesto que seguro que lo estaba pensando. España amaneció juancarlista, y fuese, y no hubo nada.
La legitimidad del Rey, por tanto, emana del nombramiento por parte de Franco. Poco dejó atado el General, pero esto lo dejó atado con nudo gordiano. Habrá quien diga que no, que es la Constitución la que define España como una Monarquía parlamentaria. La Constitución es como el Ulises de Joyce. Se cita, se comenta, se glosa, pero nadie la lee, nadie la entiende, y por supuesto, todo el mundo la considera un coñazo. El Rey no es inteligente, pero tampoco es tonto, y sabiendo semejante cosa, entendió que para afianzarse debía ganarse el apoyo de la izquierda (la de verdad, la que manda, no los borregos que jalean en los mitines). Por supuesto, el recuerdo de la Segunda República hace harto improbable que la derecha española mueva un dedo por el advenimiento de la Tercera., con lo cual, ganada la izquierda, España sigue siendo juancarlista.
Y así nos va. Tenemos un Rey tirando a senil que acepta que el Presidente le llame “Rey Republicano”. Un heredero casado con una periodista hija de una sindicalista, nieta de un taxista que baila con Sabina a los postres de una cena.. Una derecha que, a pesar de todo ello, se ha convertido en bastion de la Monarquía, de la que no recibe más que desprecio y ninguneo. Una izquierda que con la boca pequeña se dice republicana, mientras perpetra sus desmanes sin que el Sumo Mediador abra la boca más que cuando el desastre es inminente (No para España, sino para el Gobierno y la Lista Civil).
España, mal que nos pese, no ha generado algo que existe en cualquier democracia seria: un movimiento republicano de derechas. Por eso la izquierda respira ufana. La Monarquía, si permanece, es suya. La República si viene, tambien. Mientras este movimiento no exista, España no será ni Monarquía ni República. Será lo que es: un cortijo al servicio de chulos, de mangantes, de vagos y de niñatos.

4 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Este es el Cartas Marruecas de verdad, el de la inteligente sutileza y buen decir.

Pues, sí, así es el país que describes.

Nunca, tal como subrayas, el paisano ha sentido el más mínimo aliento por el COMÚN, considerándose parte de algo importante.

Siempre, el paisano, ha sido un esclavo de algún tipo de señorito y se ha acostumbrado a seguir la corriente, aunque haya torrentes y rápidos que pueden echarlo de la canoa y ahogarse.

El españolito, desde la derrota ante Roma, hace lo que tú dices =
"seguir a quien le promete vivir lo suficientemente bien, trabajando lo suficientemente poco".

Yo no sé si Franco hizo lo que hizo con el sucesor por mala leche, pero hay datos de que lo consideraba un INUTIL TOTAL, y tonto como todos los borbones.

No habrá un Partido republicano de derechas nunca porque no lo consiente ni lo consentirá el Vaticano y sus Obispos.

Y mientras no lo haya, será lo que dices = "España no será ni Monarquía ni República. Será lo que es: un cortijo al servicio de chulos, de mangantes, de vagos y de niñatos".

Magnífico análisis y artículo, Maese Alfredo.

isra dijo...

Madre mía, firmo hasta la última coma. No sabemos lo que somos, menos aún lo que fuimos y nos importa una mierda pinchada en un palo lo que seremos, por eso se lo ponemos en bandeja de plata a los cuatro delincuentes que justifican sus desmanes por nuestro bien.

Con esta panda de borregos no me extraña esa creencia tan descabellada (viniendo de los políticos españoles y más concretamente izquierdosos no me es raro) según la cual una república es de izquierdas.

Yo debo ser gilipollas porque no me entra en la cabeza este tipo de argumentos (no sabía que Reagan o de Gaulle eran rojillos).

La única justificación que veía antes a la corona era el poquito prestigio que podría dar a España el hecho de "mantener" una monarquía tan antigua, y por no tener un jefe de estado electo patético (imagínate, jefe de gobierno ZP y jefe de estado Moratinos...vale, la he cagado, ahora me vais a decir que entre el putero bobo y éste no hay casi diferencia).

Al menos en una cosa no decepciona el rey, cuando le ves piensas que es cortito y cuando habla te lo confirma.

República ya (con o sin guillotina, decide Charne)

Natalia Pastor dijo...

Completamente de acuerdo,Alfredo.
Lo peor es que todo es susceptible de empeorar.
El rey ha asumido que con tal de mantener las prebendas,el estatus y la corona, se postula de forma indirecta como rey de un estado seudofederal conformado por diecisete taifas indomables y que aspiran,(no menos de tres) a la secesión e independencia.

CARTASMARRUECAS dijo...

Poco remedio tiene el asunto, ni con unos ni con otros. Preguntado por cual de las dos formas prefiero, miraré por la ventana, y si hace sol, me iré al campo con mi mujer y mi hijo y unos bocadillos. Ni elecciones, ni referendum. La fé en los políticos es para tontos.