miércoles, 31 de marzo de 2010

CORRUPCION


Me fatigan las protestas de honradez de los políticos. Me hastía oir, día sí, día también, que los políticos son, en general, gente honrada, y que el insoportable hedor a podredumbre que campa por España emana apenas de unos cuantos focos, a los que se les califica de "casos aislados". Todo ello, por supuesto, se acompaña de las habituales y santurronas alusiones a la presunción de inocencia, al trabajo en pro del interes de los ciudadanos, y otras sinsorgadas del mismo jaez. Reconocerán, al menos, que para ser casos aislados, empiezan a estar bastante cerca los unos de los otros. Dos casos aislados son un par, tres un trío, diez una decena, y unos cuantos cientos empiezan a apestar a plaga, y hacen sospechar sobre la generalizacion, sobre la normalizacion de una conducta. Esta población dispersa de mangantes empieza a cubrir la nación entera con un punteado de marrullerías, de desverguenza, de latrocinio y, no menos importante, de estridente y nauseabundo mal gusto.  Y lo malo, lo peor sin lugar a dudas, es que en el fondo a la gente todo esto no es que le de igual; le da envidia. Malsana y puñetera envidia. En pequeño conciliábulo alzan las voces al cielo diciendo que la cosa está fatal. Pero el votante ovejuno perdona todo a los políticos, mientras estos le sirvan para despreocuparse de las faltas propias. ¿Cuántos españoles resistirían el donoso escrutinio de las propias pequeñas corruptelas?. No se trata de vivir como un calvinista (cosa que al final nos suele dejar a los pies del Tartufo). Se trata de mirar escrupulosamente nuestras conductas antes de alzar el grito por las ajenas. Quizá muchos de nosotros no somos tan corruptos como esos denostados politicos simplemente porque no hemos sido aupados a una posicion desde la que se otee el productivo filón de la podredumbre.



P.S: en la foto, el retrato de don Francisco de Sandoval y Rojas, primer Duque de Lerma, quinto marqués de Denia, primer marques de Cea, cardenal de la Iglesia Católica y valido todopoderoso de Felipe III de Austria. E ilustre corrupto. La pintura es de Rubens.

6 comentarios:

isra dijo...

Que menos que tratándose de un personaje con tantos títulos conluyeses con ese magnífico E ILUSTRE CORRUPTO.

Y de ahí vienen estos lodos, antes robaban los de siempre y ahora se ha "socializado" el mangoneo, para compensar tantos siglos de injusticias. En lugar de abolirlo lo universalizamos y maricón el último.

CARTASMARRUECAS dijo...

Los de siempre y como nunca. No deja de ser significativo que el pisito del niño de Bono (el siguiente en la lista y si no, al tiempo) esté en el Madrid de los Austrias.
Se cierra el circulo.

Os invito a que leais el libro de Marcel Bataillon "La Picara Justina", sobre todo en lo que dedica a Rodrigo Calderon, marques de Sieteiglesias, vicevalido de Lerma. Retrato de una época.

Javier Tellagorri dijo...

Los Lerma, Olivares y demás compaña saquearon a fondo España pero aún había el recurso de quellegaba el oro y la plata de América, así como los tributos de Nápoles, Sicilia, Milán, etc. etc.

Tras un siglo XIX de golpes de Estado y guerras civiles a cuenta de los espadones, nos llegaron los odios de clases sociales y la ruina total.

Y cuando enpezabamos por primera vez a tener una masa social media, llegan lo que tu denominas "Esta población dispersa de mangantes empieza a cubrir la nación entera con un punteado de marrullerías, de desverguenza, de latrocinio y, no menos importante, de estridente y nauseabundo mal gusto.".

No hay nada que hacer.

CARTASMARRUECAS dijo...

Amigo Javier:

Las primeras tres palabras de tu respuesta dan para un articulo aparte. Incluso recorriendo las muy borrosas fronteras de la honradez y la corrupción tal como estaban trazadas en el siglo XVII, las diferencias entre Olivares y Lerma son enormes. He de reconocer que conozco bastante más al segundo que al primero, pero es sabido que Olivares, en general pecó más de cabezón que de ladrón, y que incluso le costó aceptar algunas dádivas reales, que no dudó en regalar a su vez (así, la copa de oro que anualmente le otorgó el rey como agradecimiento a la liberación de Fuenterrabía, que por cierto fue acompañada del título de Alcalde perpetuo, para el y sus descendientes).
De todos modos. por lo menos aquellos corruptos construian hermosos palacios, como el ducal de Lerma, hoy Parador Nacional, y dieron pie a una historia que, si bien no ejemplar, sí es al menos apasionante.

Me voy a Bilbao para toda la Semana Santa.
Que Vds lo pasen bien.

Natalia Pastor dijo...

La corrupción en España es generalizada y alcanza todos los ámbitos y esferas de la vida política:desde el concejal de urbanismo de turno,pasando por el alcalde,la consejería de la Junta de marars y acabando en los adyacentes al Ministro del ramo.
Es un efecto secundario más de la partitocarcia y de la sensación de impunidad en la que viven estos prebostes.

aspirante dijo...

El más grave problema del asunto no es la corrupción generalizada, sino que cuando hablas con la gente viene la inevitable pregunta:
-Tú no harías lo mismo si pudieras?
Así cómo vamos a acabar con esto, si los votantes no les echamos?