martes, 20 de abril de 2010

LAS PUTAS PRISAS


Hay mucha gente que, para lo poco que tiene que hacer, los pocos sitios en los que les esperan y, en general, la poca importancia que tiene cuanto hacen, gastan un apresuramiento muy fuera de lugar. Si esto fuera asunto privado, no sería demasiado problema. Allá cada cual con sus agobios, sus ansiedades y sus hiperventilaciones. Lo malo es que se han organizado en una especie de Liga Nacional de Cagaprisas, y andan de aquí para allá como una plaga de ratones cocainómanos, moviendo las patitas y pregonando la mucha prisa que tienen y lo activos y ocupados  que están. En su furioso accionar, agitan, agobian, agotan, acojonan y acaban por putear a un sufrido colectivo ciudadano, profesionales en su mayor parte, al que semejantes prisas les vendrían de miedo cuando de pagar se trata (que es justo cuando casi nadie se toma prisa alguna)
La LNC está  constituida mayoritariamente por desocupados. Los desocupados, en España, son una raza atribulada, a la que una difusa amenaza de eutanasia les ha ido obligando a buscarse "actividades" para sentirse "útiles". Todo eso está muy bien. No seré yo el que diga que hay que quedarse en casa con una mantita y el gato (cosa que por cierto yo hago en invierno y bien que me sabe). Lo que sí rechazo es que cualquier practicante de tai-chí, o de yoga, o de manualidades vaya blandiendo estas melonadas como una porra con la que avasallar a los que, más pacientes y educados, guardan su turno sin molestar en el banco, la carnicería, o en la sala de espera del médico.
Por supuesto, si a los de la LNC les toca hacer antesala es porque el profesional de turno es un cabrón, que se está fumando un  cigarro detras de otro, con un orujo de por medio, y la mano en el culo de una compañera de trabajo, (¡y que le den por saco al cagaprisas!). El cagaprisas es un individuo asaz centrípeto. En su particular instancia explicativa, casi todo está destinado a ponerle palos en las ruedas y evitar que cumpla su exigente (¡¡exigentísimo, que estoy muy ocupado!!) programa de  chiflaybailadas (¡¡actividades, se llaman actividades!!).

"El unico destino cierto es la muerte, y para llegar a ella, cuantas menos prisas mejor". Esto le dije a una augusta cagaprisas, que se lo tomó a coña. Duró dos meses.

3 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Eres genial. matasanos, cuando destilas el fruto de tus observaciones.
Lástima que esa manía por los "ruídos" te impida dedicar más tiempo a esta actividad de ilustrarnos, con deleite y buen gusto, a los DESOCUPADOS que nos dedicamos a leer en los internetes a los buenos blogueros.

CARTASMARRUECAS dijo...

¿Joder, Tella, eres inflexible!.
¡¡Ya me gustaría a mí prodigarme más!!. Lo cierto es que mi jornada laboral comienza a las 7.30, y finiquita a las 19.00. No me da casi tiempo para mantenerme "actualizado" y a redactar, como tú tan generosamente calificas, con un mediano gusto.
HAGO ACTO DE COTRICION Y PROMETO PRODIGARME MÁS...¡¡PERO NO RENUNCIO A LOS RUIDOS!!.

Un fortísimo abrazo. Ayer me dijo Alfredo III que te mande un saludito.

Javier Pol dijo...

Soy un fanático del refranero español, y dice en uno de ello que "las prisas no son buenas consejeras", no es que uno deba tomarse todo con una parsimonia de estas que desesperan, pero una de las cosas que si me gustan de Fuerteventura es que comparado con las gentes de las ciudades aquí parece que vayan con el freno de mano puesto.

Cuando llegue a la isla por primera vez me parecía que yo era un Formula 1 y que los residentes iban en patinete y cuesta arriba, luego me explicaron que aquí el tiempo va más despacio, que gustan de disfrutar de lo que algunos llaman "pequeñas cosas de la vida" y... que coño, que tienen razón. Sí al final todo llega para el que sabe esperar, y sobretodo que despacito y con buena letra como me decía mi abuela llegas a todos lados.

Como te "fíes" de Tella, te tiene escribiendo post a cinco o seis por día jejejejeje, y eso que los demás ganaríamos, pero ya sabemos que primero la obligación y luego lo demás.